Razones por las que deberíamos cuidar nuestros océanos

Los océanos conforman las mayores extensiones de agua de la Tierra, además de ser el hábitat natural de innumerables especies. Esto los convierte en uno de los entornos más importantes para la preservación de la vida en la Tierra.

Sin embargo, hasta un tercio de la biodiversidad marina se encuentra amenazada por los efectos de la pesca no regulada, el cambio climático y la acidificación de los mares.

Hay innumerables razones por las que reforzar la preservación de vida en los océanos. Algunos de los más relevantes están expuestos a continuación.

Los óceanos hacen posible la vida en la Tierra

Estas inmensas masas de agua son reguladoras naturales de dióxido de carbono, pues absorben parte de las emisiones de CO2 que de otra manera subirían a la atmósfera. Esto ayuda a reducir el efecto invernadero.

Además, juegan un papel vital en el ciclo del agua, ya que proveen la humedad necesaria para la mayoría de la lluvia en el planeta.

Son de extrema importancia para la biodiversidad del planeta, que garantiza comida para casi 400 millones de personas. Por tanto, su conservación se convierte en esencial para la vida humana.

Por si no fuera suficiente, los océanos alojan más de 200.000 especies, incluyendo chenoloides, cetáceos, corales y diferentes tipos de peces, moluscos e invertebrados.

De hecho, un cuarto de la fauna marina se encuentra en las grandes barreras de coral, lo que explica el papel crucial en la biodiversidad.

El ecoturismo puede convertirse en una actividad rentable

El turismo medioambiental (también conocido como turismo verde o ecoturismo) es un negocio relativamente moderno que crea nuevas fuentes de trabajo. Además, asegura la conservación de la vida silvestre en sus diferentes hábitats. En España, un buen ejemplo de ecoturismo son algunas de las empresas de avistamiento de cetáceos en Tenerife, como Picarus Sailing Club.

Esta agencia de turismo marino ofrece viajes para obervar ballenas y delfines en Tenerife, y se ha vuelto muy popular entre turistas. También juegan un doble papel, concienciando y educando a los visitantes sobre la vida de diferentes especies marinas locales, como la pardela cenicienta (Calonectris diomedea), la tortuga boba (Caretta caretta) o la ballena piloto (Globicephala macrorhynchus).

Las agencias que operan en el negocio de ecoturismo siempre colaboran con personal altamente cualificado, como biólogos, guías marinos y navegantes experimentados.

Esto significa que además de disfrutar de una salida al mar para ver ballenas en Tenerife, los turistas tendrás la seguridad de estar viajando con un equipo entrenado para proteger la sostenibilidad de la fauna marina.

Barreras de protección natural

Las barreras de coral, manglares y praderas marinas que sólo crecen en agua salada forman parte de los hábitats marítimos más importantes. Descuidar la protección de los océanos implica poner en riesgo estos ecosistemas.

Actúan como protección costera en más de un modo. Primero, proporcionan una fuente de oxígeno, y segundo, son un hábitat para diferentes tipos de peces. Por si no fuera suficiente, también ofrecen una barrera natural que puede reducir los efectos del oleaje y las tormentas en tierra firme.

Cuidar de los océanos asegura la supervivencia de estos espacios, minimizando la influencia del cambio climático. Sin embargo, la polución marina tiene un impacto directo en el blanqueo del coral y la acidificación del agua.

Preservar la biodiversidad

Un preocupante 12% de especies marinas se encuentran en peligro de extinción. Aunque esto pueda no ser importante para muchas personas, la desaparición de una porción tan grande de fauna marina afectaría al ser humano de manera directa o indirecta. La contaminación de los océanos con basura plástica está considerada la principal amenaza para la vida marina.

Para reducir el impacto de toneladas de desechos que llegan al océano cada día, los especialistas recomiendan evitar el uso de envases de plástico desechable en favor de envases reutilizables o reciclables y elegir aquellos producidos con material biodegradable (como fibras naturales o envases de papel)

Consideraciones económicas

Cuidar de los océanos representa una inversión a largo plazo en términos financieros que se ha estimado en alrededor de 24 billones de dólares al año. La sostenibilidad no sólo garantiza la supervivencia de especies marinas sino que también mantiene una inestimable fuente de comida de la pesca a pequeña escala y crea una gran variedad de empleos relacionados.

No se trata sólo de turismo. Se estima que, actualmente, más de 300 millones de trabajos dependen del mar, así que la conservación de estos hábitats se considera un medio de vida.

La concienciación es la clave

Cuidar de los océanos depende en gran mayoría de la educación ciudadana. Por lo tanto, la información pública y la concienciación medioambiental juegan un papel fundamental en el desarrollo de prácticas sostenibles, como la preservación de ambientes costeros.

La limpieza de playas y la pesca sostenible son estrategias que toda nación debería llevar a cabo, y pronto podremos ver que las pequeñas acciones pueden producir grandes cambios.