Cómo es y cómo se comporta
El delfín mular es el delfín que casi todo el mundo tiene en la cabeza. Es grande y robusto, de color gris, con el hocico corto y ancho. Su boca curvada le da ese aire de estar siempre sonriendo.
Es un animal muy social e inteligente. Vive en grupos, se comunica con silbidos y caza en equipo. Se alimenta de peces y calamares. A menudo se muestra curioso y activo, y le gusta acercarse a los barcos.
Dónde lo vives a bordo
En la Franja Marina Teno-Rasca vive de forma habitual. Junto al calderón tropical, es la especie que más aparece en nuestras salidas. Aun así, nunca prometemos verlo: el mar no es un escenario y solo la naturaleza decide.
Cuando aparece, muchas veces se coloca junto a la proa. Aprovecha la ola que forma el velero al avanzar y se deja llevar, saltando y girando. Es uno de esos momentos que se quedan grabados.
Nos acercamos despacio, sin perseguir, navegando a menos de cuatro nudos cerca de los cetáceos. El silencio de la vela ayuda a que sea el propio delfín quien decida acercarse. Nunca vamos a por ellos: dejamos que ocurra.
Respeto por delante
Aunque su cercanía invita a ello, nadar con delfines está prohibido por normativa, y nosotros lo cumplimos siempre. El baño y el snorkel de la salida se hacen en zonas de fondeo junto a la costa, no con los cetáceos.
Cuidar la distancia no resta magia al encuentro: la suma. Observar a un delfín tranquilo, sin presión, es la mejor forma de disfrutarlo y de que siga eligiendo estas aguas para vivir. Ese respeto es el corazón de cómo entendemos el mar. Para nosotros, el mar no es un escenario montado para el visitante, sino la casa de estos animales, y llegar de puntillas es la única forma justa de entrar en ella.