Un viento fiel a su cita
Los alisios son vientos muy constantes. Soplan desde el noreste sobre Canarias durante buena parte del año, casi siempre en la misma dirección.
Esa constancia los hace especiales. No son rachas sueltas ni temporales pasajeros. Son un viento fiel, que acompaña a las islas mes tras mes y forma parte de su carácter.
Su efecto más conocido es el clima suave. Los alisios traen aire fresco del océano y suavizan el calor. También empujan las nubes contra las montañas del norte, y por eso esas vertientes son más verdes y húmedas.
Por qué no nos molestan en el suroeste
Aunque los alisios soplan sobre toda Canarias, no todas las costas los sienten igual. La costa de Los Gigantes está en el suroeste de Tenerife.
Esa orientación lo cambia todo. El viento llega del noreste y choca primero con las montañas de la isla. Para cuando podría alcanzar nuestra costa, ya ha perdido casi toda su fuerza.
El resultado es un mar en calma buena parte del tiempo. Mientras el norte de la isla puede estar movido y ventoso, aquí las aguas suelen quedar tranquilas. Esa calma es justo lo que buscamos para navegar cómodos y para observar la fauna sin agobios.
El viento que dibujó las islas
Los alisios llevan siglos formando parte de la vida canaria. En la época de la vela, empujaban a los barcos que cruzaban el océano hacia América, y las islas eran una escala natural en ese camino.
Hoy siguen ahí, soplando igual que entonces. Cuando estás a bordo y notas que el aire es fresco pero el mar está tranquilo, estás sintiendo su regalo: un clima amable y una costa resguardada. Para nosotros ese equilibrio es parte de lo que hace único navegar por aquí.