Qué es un DEA
DEA son las siglas de desfibrilador externo automatizado. Es un aparato portátil, del tamaño de un maletín pequeño, pensado para actuar ante una parada cardíaca fuera de un hospital.
Funciona con dos parches adhesivos que se colocan sobre el pecho. El equipo analiza por sí solo el ritmo del corazón y decide si hay una arritmia que pueda corregirse con una descarga eléctrica.
Lo característico es que la decisión no la toma quien lo usa, sino el aparato. Si el ritmo no es tratable con descarga, el DEA no la administra. Además guía por voz, en cada paso, a la persona que lo está manejando.
Por qué se le llama automatizado
Porque está diseñado para que pueda usarlo alguien que no sea personal sanitario. El análisis del ritmo, la decisión de descargar y el aviso de cuándo apartarse los resuelve el propio equipo.
Eso no lo convierte en un objeto que se maneje sin saber. La formación sigue siendo necesaria: para reconocer la situación, colocar bien los parches y encadenar el uso del aparato con las maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Un DEA y la RCP no son alternativas, sino piezas de la misma secuencia. Las compresiones mantienen la circulación mientras el desfibrilador se prepara y entre una descarga y la siguiente.
Cómo lo tenemos resuelto nosotros
A bordo llevamos equipo de cardioprotección, y nuestra tripulación ha recibido formación tanto en el uso del DEA como en RCP, además de los cursos de primeros auxilios.
En una salida en velero, la asistencia sanitaria no está a la vuelta de la esquina. Por eso la preparación de quien va a bordo pesa más que en tierra, aunque casi nunca llegue a hacer falta.
Lo explicamos porque forma parte de lo que consideramos información honesta antes de embarcar, no de un catálogo de argumentos de venta.