Qué es la RCP
RCP son las siglas de reanimación cardiopulmonar. Es la maniobra de primeros auxilios que se aplica cuando una persona sufre una parada cardiorrespiratoria: el corazón deja de bombear y la respiración se detiene.
Consiste en combinar compresiones sobre el tórax con ventilaciones. Las compresiones sustituyen de forma manual el trabajo del corazón y mantienen la sangre en movimiento; las ventilaciones aportan el oxígeno que esa sangre necesita transportar.
Su objetivo no es curar, sino ganar tiempo. Sostiene el riego de los órganos vitales —el cerebro sobre todo— durante los minutos que transcurren hasta que llega la asistencia sanitaria o se dispone de un desfibrilador.
Por qué importa a bordo de un barco
En el mar, la distancia es el factor que lo cambia todo. Una ambulancia no llega a una embarcación, y el tiempo de respuesta se mide en función de la travesía hasta puerto o de la llegada de los servicios de rescate marítimo.
Eso convierte la formación de la tripulación en algo más que un requisito de papel. Quien está a bordo es quien puede actuar en los primeros minutos, que son precisamente los que más pesan en este tipo de emergencias.
Es un conocimiento que se espera no tener que usar nunca. Forma parte de la preparación de fondo de cualquier salida, igual que revisar el material de seguridad antes de largar amarras.
Cómo lo tenemos resuelto nosotros
Nuestra tripulación ha recibido formación en RCP y en el uso del DEA, además de los cursos de primeros auxilios. A bordo llevamos equipo de cardioprotección y un botiquín tipo C.
No lo contamos como un argumento comercial. Lo contamos porque creemos que quien se embarca tiene derecho a saber con qué preparación cuenta la gente que lo lleva.
Durante la salida, seguir las indicaciones de la tripulación en todo momento es parte de esa misma cadena de seguridad. La mejor emergencia sigue siendo la que no llega a producirse.