Qué es el plancton
El plancton es el conjunto de organismos, casi todos diminutos, que viven flotando en el agua. No nadan contra la corriente: se dejan arrastrar por ella. Esa es la clave de su nombre.
Hay dos tipos principales. El plancton vegetal está formado por algas microscópicas que captan la luz del sol. El plancton animal son criaturas minúsculas que se alimentan de esas algas. Aunque no lo veamos a simple vista, está por todas partes en el mar.
La base de todo
El plancton es la base de la cadena alimentaria marina. De él dependen los peces pequeños, que a su vez alimentan a peces mayores y a otras especies. Al final de esa cadena están animales tan grandes como las ballenas.
Sin plancton, el mar que conocemos no podría existir. Los delfines, los calderones y las tortugas que vemos en nuestras salidas dependen, al final, de esta base invisible. Todo el mar vivo se sostiene sobre ella.
El oxígeno que respiramos
El plancton vegetal hace algo más que alimentar el océano. Al captar la luz del sol produce oxígeno, y buena parte del aire que respiramos procede de él.
Esto une el mar con nuestra vida diaria de una forma sorprendente. Cada vez que respiramos, una parte de ese aire viene de estas algas diminutas que flotan en el agua.
Por eso cuidar el mar no es solo proteger a los animales grandes y llamativos. Es también proteger lo más pequeño, aquello que no se ve pero que sostiene la vida entera del océano. Navegar a vela, en silencio y sin dejar huella, es una forma de respetar ese mundo diminuto y esencial. Cuando miramos el mar desde la cubierta, es fácil pensar solo en los delfines o las tortugas, pero bajo la superficie late esta vida invisible que lo sostiene todo, y también merece nuestro cuidado.